Pareja

Uno de los pilares de nuestra salud psicológica tiene que ver con las relaciones en pareja. La relación de pareja puede actuar como fuente de estrés o como sistema de apoyo emocional y social, favoreciendo la satisfacción y bienestar del individuo, de la propia pareja y de la familia.

Desde los inicios del centro de orientación se ha trabajado con parejas en situación de dificultad. Siendo un momento evolutivo importante de la familia pensamos que es necesario que en el principio de la pareja se generen espacios para la comunicación, la expresión de sentimientos, la empatía y la responsabilidad. En este sentido, es el primer eje en el que se basa la familia y en el que comienzan los primeros conflictos.

Nuestro objetivo es el de fomentar espacios para la reflexión, el diálogo y el conseguir acuerdos. En términos generales nuestra intervención consiste en:

  • Aumentar la satisfacción mutua.
  • Entrenar en habilidades para comunicarse más adecuadamente.
  • Manejar los conflictos.
  • Aprender a entender y aceptar al otro.
  • Resolver conflictos familiares.
  • Enfrentarse a procesos de separación.

Sabemos que el proceso de convivencia es complicado produciéndose un desgaste tanto por los cambios personales como los de la propia pareja y la familia. Las parejas tienen que ir adaptándose a los cambios e ir utilizando los recursos de los que disponen para ir manejando las distintas situaciones. Cuando los recursos fallan o no se tienen, van surgiendo problemas que generan malestar y afectan al estado emocional de cada uno, lo que genera una insatisfacción en la relación.

Para la resolución de todos estos conflictos, y algunos más que puedan surgir, existe la intervención en pareja que trata de fomentar la mejora de la relación. Para ello, es necesaria la participación de ambos; siempre que haya una responsabilidad de cambio por ambas partes.